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jueves, 14 de febrero de 2008

Poesia surrealista




Rey, verdugo y esclavo

Hace todo lo que quieras
Subite a tu caballo transandino
y corre por las montañas rusas
Cabalga en zigzag
por los remolinos de alguien
Por el rio vete a contramano, a contrapelo
Vete a explorar las praderas fantasiosas
a comer migajas y hacer ruidos
A legislar los dientes
a surgir plano entre lo alto
a desaparecer firmemente
Los barcos a tus pies, náufragos
Entre mil ratones, ratas, y demás saurios
Con títeres en el puente, perros sobre el tren

Pero pobre de tu dinosaurio
no hace nada, ni saltar
no le importa ni la fruta
ni las manzanas.
Es más, se caga en tu huerto
Pisa papeles, y esconde el lavaplatos

Ese conejo ausente, con toda su mente flan
Él espera invariable en su silla mecedora
maquinándose, tramando
Pronto algo va a estallar.










AG.

lunes, 29 de octubre de 2007

Saltimbanquis

Surcando los recovecos de pieles infinitas
se cuela la luz de entre sus refugios.
De lunares
constelaciones.
Hersépide estas aca
entre tus manzanas de oro.

Por el espacio hasta tu jardín
por la perfección de los cuerpos
Allá vamos
a no apocarse.

Saltando de un celeste a otro
con las manos
con los pies
con los labios
con los codos.
Surcando los recovecos de estrellas infinitas
por la galaxia hasta ahora.

Ahora!

En este momento la verdad ante tus ojos
tus manos, pies, labios, codos.
Un malambo puntilloso
estrecruzado.
Juegos de destreza malabar
entre ambos.

Saltimbanquis del cuerpo
y sus centímetros
sus kilómetros y metros.
Viajando por el espacio hasta tu jardin.
Ahora!
por la perfección de nuestros cuerpos.
Allá vamos.







-AG-

martes, 12 de junio de 2007

Sobre madera rosa

Tengo un mandala pintado en Jaipur
bajo un vaso con agua con dos gotas de gin.
Una trampa cazadora de espíritus del Japón
y un espejo que atesora el origen del sueño.

Una muñequita vudú
con los miembros zurcidos
con pelo de cabra negra.
Una pulsera con semillas sagradas
florecidas y perfumadas.

Tengo un manuscrito sin rótulos ni tapas
con grabados de una mujer partida en tres.
Una mascara del Durbán,
una rueda mágica enlazada a un asno.

Una falda turca de un ajuar,
un retrato grabado sobre madera rosa.
Serenidad escrito en una lengua muerta
con sangre de niño y de casadera.

Y sobre un formidable insecto embalsamado
con los ojos picados por querer aparearse
con las alas cuarteadas y todavía con sangre
una imagen tuya conmigo fuera de plano.







*Una de las varias obras maestras de este chabón, Gabo Ferro. Ex vocalista y letrista de Porco, banda hardcore (con la que grabó dos CDs en los '90) que según la leyenda, abandonó un día en pleno acto, dejó el micrófono y se fue caminando por una de esas oscuras calles porteñas para estudiar Historia.

Ahora cantautor porteño semi castrati y de pinta bastante tragasable, pero grosso al fin. Premio Clarín Espectaculos como Revelación Rock en 2006. Además, así nada que ver, tiene una tesis doctoral en Historia titulada "Barbarie Y Civilización: Sangre, Monstruos Y Vampiros Durante El Segundo Gobierno De Rosas (1835-1852)" que le valió una Mención Honorífica del Fondo Nacional de las Artes.

La letra de arriba es de la canción "Sobre madera rosa", de su primer CD solista, de 2005, bajo el sello Azione Artigianale "Canciones que un hombre no debería cantar". Justamente.





Probecho. SaluD. CyassS


Sitio oficial de Gabo Ferro
Sitio oficial de Azione Artigianale
Mejores discos Independientes de 2005

martes, 1 de mayo de 2007

Submarino y los ojos


Sólo las siluetas confusas de los objetos
entre el mar negro.
El magíster de barro bebiendo su tiempo.
Iba dos horas mirando mi humo firuletear.
Ahora me doy cuenta:
yo llevaba el mismo tiempo
mirando el vitraux que usa por ojos.

"Veo la vida de color magenta claro por el sol.
Sin luz me veo a mi mismo". Inmóvil.

"Yo la veo a través de esta cortina.
Sin ella, la vivo." Yirando.

La habitación oscura.

Esquivo el submarino al abrir la ventana.
Le doy luz a esos cuencos al entrar el sol.
Somos muchos: dos.
Una mierda que mete miedo al mirar.
AG